domingo, 9 de marzo de 2008

Del Ocio a la Fábrica


ROLDÁN, Diego P. Del ocio a la fábrica. Sociedad, espacio y cultura en barrio Saladillo. Rosario 1870-1940, Prohistoria Ediciones, Rosario, 2005, 283 pp., 35 ilust. ISBN 987-20884-7-0.
En El Libro de Arena, Jorge Luis Borges manifiesta, que cierto volumen abriga la virtud de poseer un infinito número de páginas, como consecuencia, el lector nunca podría recorrer el libro sin caer en la extraña sensación caleidoscópica de aleatoriedad.
El libro de Diego P. Roldán Del ocio a la fábrica…, puede asemejarse al libro de arena, magistralmente narrado por Borges. La prosa de esta tesis de licenciatura, devenida en formato libro, permite al lector sumergirse en una narración múltiple, fruto de una revisión y cuidado formal constante.
El tema medular son los procesos de configuración y reconfiguración espacial del Barrio Saladillo, ubicado en el sur rosarino, que se extiende desde fines del siglo XIX a mediados del siglo XX. La configuración espacial es pensada como el resultado de las relaciones e interacciones sociales. El objetivo del trabajo es analizar la transmutación del barrio, que de un sitio de exaltación y regodeo de las elites rosarinas se transforma en una espacio obrero, caracterizado por los fijos y flujos de la producción de elementos cárnicos.
Analizar un espacio de cualquier ciudad implica, al menos para el autor, un constante merodeo por sus calles, que invitan a perderse a través de caminos sinuosos cual viajero, intentando asir, a través de la materialidad violentamente presentada por la trama urbana, las representaciones que los agentes elaboraron a partir de la experiencia del espacio. Este trabajo, no implica devolverle la voz a quienes se perdieron en la oscuridad del tiempo, antes bien ensaya una aproximación crítica a las mutaciones que conlleva la formación de un espacio, confiriendo relevancia a los indicios que conducen el análisis hacia temas y espacios más generales. Este ejercicio establece la imposibilidad de concebir a la ciudad como un objeto preexistente, capaz de engendrar su documentación, a consecuencia de su coincidencia con la juridiscción política. En las páginas de Del ocio a la fábrica…¸ la caracterización de la ciudad se diferencia de su soporte material, complejizada tanto por las relaciones sociales y culturales desenvueltas por las tensiones políticas manifiestas o no, abordando problemas generales desde elementos periféricos, desatendidos tanto por la historia local tradicional como por la historia académica.
El libro esta estructurado en cinco capítulos, concebidos desde disímiles perspectivas, aunque tendientes a sustentar las ideas anteriormente señaladas con respecto a la configuración espacial.
A partir de un viaje hacia las moradas sepulcrales de dos inmigrantes gallegos llegados a nuestro país a mediados del siglo XIX, sitas en el cementerio “El Salvador”, Roldán contempla los procesos de inmigración que se sucedieron entre fines de los siglos XVIII y XIX y la manera en que esta situación redimensionó la posición de la Argentina como elemento periférico en la realidad capitalista mundial. Teniendo en cuenta los recorridos de José y Manuel Arijón, el autor analiza sus trayectorias en la sociedad rosarina, como carreras abiertas al talento. En esos itinerarios revistieron significativa importancia los lazos soldados con familias de alcurnia para la prosecución de sus ambiciones económicas. El accionar de los Arijón tuvo como corolario la adquisición de terrenos de una lonja al sur de la ciudad de Rosario y los primeros atisbos de urbanización de ese área.
De manera compleja y diferenciada respecto a la narración de los capítulos anteriores, rayana en la novela, en el tercer capítulo, Roldán esboza los puntos más relevantes de la primera urbanización que envolvieron a la Aldea “El Saladillo”. El primer equipamiento urbano es fruto de la revalorización naturalista del espacio, bañado por las bondades de las aguas del arroyo Saladillo. En este tramo del trabajo, se presta particular atención al accionar de la joven municipalidad de Rosario y la élite, en torno a la ubicación de los sectores populares y los proyectos para el solaz de los grupos acomodados.
En la explicación ofrecida se intersectan las expectativas detentadas por la élite rosarina de mercantilizar el ocio, la despiadada especulación inmobiliaria sobre los terrenos del sur, descrita al modo de una aventura burguesa zoliana, y los argumentos esgrimidos alrededor de los beneficios de un espacio de distinción, definido como paraíso terrenal.
Las instancias de urbanización, equipamiento y poblamiento son contempladas a fin de evidenciar las intencionalidades políticas latentes, manifiestas en la estructuración de las manzanas, el tendido de los servicios públicos y la construcción de viviendas.
La descripción detallada de estos procesos, es matizada por la narración, de algunas prácticas llevadas acabo por los grupos sociales asentados en el barrio. Aquí, el autor, apunta algunas características de los usos sociales del tiempo libre de las elites, íntimamente ligados a las tentativas de distinción y diferenciación social. Despliega en su relato, la lógica de deportes como el tiro a la paloma y de las propiedades atribuidas a los baños en el arroyo, resaltando su carácter exclusivo. Aquí, es evidente, el constante juego que el autor emprende con las experiencias europeas, precisamente de la aristocracia y la burguesía decimonónica, afanándose en demostrar de qué manera los grupos ricos e “híbridos” del entramado social rosarino, reforzaban su abolengo a partir del despliegue de ciertas prácticas, provenientes de las costumbres europeas.
Finalmente, Diego Roldán rastrea los procesos que transforman al barrio destinado al ocio de las elites en un barrio obrero. Entonces, explica cómo desde finales del siglo XIX se hacen patentes las necesidades de un balneario destinado al disfrute de los sectores populares, y de qué modo, dichas expectativas captadas por el municipio mellan la distinción social que ofrecían los baños del sur, imaginando paulatinamente al espacio estudiado bajo otra luz y dotándolo, en definitiva, de otro carácter. Asimismo repara, por un lado, en la importancia que las elites adjudicaban a las fiestas de carnaval, en las que desplegaban todo su fasto y, por otro, los cambios que los sectores populares operaron sobre estas manifestaciones festivas, invirtiendo el orden y mofándose de los elementos identitarios de los grupos acomodados, trocando, así, las ansias disciplinarias en revuelo.
En un primer momento, el libro delinea cuáles fueron los mecanismos que tanto las elites locales como el ente municipal desplegaron a fines de esbozar las características que este sector del sur rosarino detentaría en relación con la instalación del frigorífico estadounidense.
La localización de los mataderos, el mercado de haciendas y las industrias de producción cárnicas (Frigorífico Swift) representaban una muestra de lo indecente, pueril e indigno, cuyo destino debían ser los confines del territorio municipal, en las orillas donde la carroña se confunde con la humanidad. Asimismo, los reclamos para segregar las “actividades insalubres” provenían de los médicos higienistas, quienes bregaban por alejar establecimientos que arrojaban gran cantidad de efluvios malsanos hacia lugares donde la población “digna”, asentada en los núcleos centrales, no se contaminara. Las propuestas de reinstalación de los mataderos aludían, invariablemente, a los terrenos del sur.
Al calor de estas intenciones medraban otras, tendientes a la construcción de un mercado de haciendas alternativo al porteño, sobre el oeste de Saladillo. Estas decisiones borrarían de un plumazo los idilios atribuidos al espacio solariego.
Respecto a estas tensiones, Roldán, expone los argumentos contrapuestos del sector comercial y del gobierno municipal, atravesado por los intereses de distintos agentes operando ubicados en su interior, situación que es visualizada en los conflictos en torno a la construcción de viviendas destinadas a los trabajadores, en “Barrio Mataderos”.
Finalmente en este mar de intereses contrapuestos emerge la importancia de la inversión de capital extranjero para la instalación de los frigoríficos, cuya ubicación al sur denota el frío cálculo racional que sostenía sus objetivos, encarnada esta situación, en la menor carga impositiva que regía para estas actividades en la vecina Villa Gobernador Gálvez.
La nueva configuración del barrio estuvo ligada a los remates de terrenos y la instalación de viviendas populares, que otorgaban al lugar un carácter fijo, coincidente con la desmoralizante y alienante rutina de las fábricas.
Es interesante vislumbrar en el trabajo, cuáles son las características que configurarán la identidad de las masas obreras en un periodo posterior. No obstante, sobre el final del trabajo puede experimentarse cierto sabor amargo, al no hallarse precisiones concernientes a los comportamientos de esta heterogénea masa de trabajadores de la industria. Poco espacio se dedica al análisis de la cultura popular de los obreros, más allá de los límites establecidos por las reivindicaciones salariales y las condiciones de trabajo. Sin embargo, puede leerse entre líneas, la posibilidad de avanzar en futuros trabajos en esa dirección. A partir de esta incidental insatisfacción, la explicación que el titulo de la obra promete, quedaría parcialmente trunca, puesto que la cultura de los grupos olvidados por la élite se perdería, también, en el análisis histórico.
Más allá de esta observación, el trabajo denota una narrativa estéticamente seductora que establece una estimulante relación entre los hombres y el paisaje, atributo de la literatura, como dice Carlo Ginzburg; así como el invalorable aporte implícito en un estudio construido a partir de una documentación exhaustiva, capaz de alentar futuros abordajes sobre el periodo y el núcleo de problemas tratados. Lejos de ofrecer un mero análisis acerca de la conformación de un barrio al sur rosarino, este trabajo obsequia la posibilidad de pensar tanto las identidades forjadas alrededor de ciertas prácticas, como las tensiones políticas, económicas y culturales que las atraviesan.
Parafraseando nuevamente a Borges, la realidad no tiene la obligación de ser interesante, pero las hipótesis no pueden sustraerse de ese atractivo. Del ocio a la fábrica, alcanza, en ocasiones, esta ineludible, aunque siempre ardua, premisa.
Cecilia M. Pascual
(UNR)

A las puertas del Hogar

DALLA CORTE, Gabriela – PIACENZA, Paola A las puertas del Hogar. Madres, niños y Damas de caridad en el Hogar del Huérfano de Rosario (1870-1920), Prohistoria Ediciones, Rosario, 2006, 128 pp. ISBN 987-13040-7-7.
Reseñar un libro como este conlleva el doble placer de comunicar, por un lado, su enorme y novedoso aporte documental y, por otro, la gran sensibilidad que infunde desde el momento mismo en que uno lo tiene entre sus manos, a partir de la belleza estética en la que afirma su contenido. Sin embargo, no creamos falsamente que el análisis se limita a relatarnos una historia sentimental de desencuentros, sino que superando con creces esa perspectiva, radica su principal aporte en la escasamente reconocida actividad femenina en el ámbito público, en el cual un grupo de mujeres de sectores pudientes de la sociedad rosarina, se hizo cargo de dar respuesta a otro grupo de mujeres desesperadas de pobreza frente a la indiferencia estatal hacia sus dificultades.
Este libro, escrito por dos reconocidas mujeres provenientes de disciplinas diferentes, la historia y la literatura, resulta ser mucho más que un libro de historia que da cuenta del papel jugado por una institución rosarina entre fines del siglo XIX y principios del XX, como fue el Hospicio de Huérfanos y Expósitos, hoy Hogar del Huérfano. En esta propuesta se encuentra integrada de manera cautivante, una rigurosidad metodológica, en lo que al tratamiento de fuentes se refiere, una recuperación bibliográfica actualizada (principalmente en lo referido al tema de la inmigración y estudios de género), y un ingrediente tenido pocas veces en cuenta a la hora de los análisis históricos, como es aquella mirada sensible y afectiva con que las autoras valoran los documentos analizados.
Adoptando un enfoque claramente interdisciplinario, a caballo entre la historia y los textos, el libro, del que han aparecido algunos avances en ciertas revistas, constituye un admirable ejemplo de perspectivas complementarias que enriquecen el objeto estudiado. En este caso, encontramos a la historia reconstruyendo testimonios que, al ser escritos, involucran directamente una mirada literaria e incluso gramatical en el análisis de dichos textos.
Otro reconocimiento que debe hacerse a las autoras radica en la capacidad de ubicar esta historia –más privada, íntima y casi silenciosa– dentro del contexto nacional y local de la época, recuperando elementos económicos, sociales y culturales que permiten una sólida comprensión de las actitudes y decisiones de madres, hermanas y Damas de Caridad.

Varias son las historias relatadas en el libro; principalmente es la historia de dos protagonistas-víctimas: madres desesperadas e hijos abandonados, de vínculos perdidos y lazos rotos entre ambos, en suma como lo llaman las autoras, de identidades “en espera”. Es, a la vez, una historia de la solidaridad femenina, de mujeres que daban apoyo a otras mujeres, que se tejió alrededor del hogar donde se “conjugó una variopinta realidad femenina formada por mujeres inmigrantes, mujeres pobres de Rosario, mujeres de elite, nodrizas contratadas que habían perdido a sus propios hijos, religiosas…”. Considero, por último, que es la historia de un acto público, la recepción y cuidado de los niños abandonados a cargo de las Damas de Caridad, ligado directamente a aquella versión más privada que se desconoce en la mayoría de los casos, pero que ha estado con seguridad signada por la pobreza y el desamparo de las madres que tomaron la decisión de entregar a sus hijos, temporal o definitivamente. Todo lo anterior enmarcado en la historia más general de aquel contexto inmigratorio para el cual el Estado carecía de respuestas suficientes.

Si bien, el libro está organizado en diferentes apartados, opto por desplegarlo en razón de quienes se erigen como los cuatro protagonistas de esta historia: madres, niños, Damas de Caridad y las “señales”, incluyendo a estas últimas en dicho protagonismo en tanto instrumentos que intersectaron un entramado de relaciones y problemáticas en las que se involucraron los tres primeros.

Comencemos por la punta del hilo que recorre esta historia, las madres. La pregunta que surge inmediatamente al ocuparnos de las madres, es indudablemente el por qué del abandono. A esta interrogante, las autoras responden de manera contundente y acertada, con respuestas nada sencillas, desde lo humano, pero realistas: muerte, pobreza y desamparo se reunieron en las escenas del abandono. Las madres que entregaron a sus hijos, sin duda, lo hicieron para “salvarlos” de la miseria a la que seguramente estaban destinados manteniéndolos a su lado. Las historias de las madres son la de una indigencia múltiple: económica, cultural y afectiva, que se sumaba a la carencia de una red social contenedora, sobre todo por su carácter mayoritario de inmigrantes fundamentalmente italianas y españolas (lo que se revela en la elección de símbolos nacionales o de cartas en idioma italiano, dejadas como señales).
En este sentido, resulta difícil cualquier intento de juzgar a estas madres, si se tiene en cuenta la reconstrucción realizada por las autoras, a partir de las situaciones concretas de cada caso, desde las cartas y notas dejadas. La decisión del abandono, vista desde afuera, como negativa, parece haber sido la mejor opción para salvar a un hijo de la muerte o la pobreza extrema, y consistió en un desprenderse de ellos para librarlos de la misma suerte corrida por su progenitora. El abandono se revela aquí como un gesto de amor generoso, antes que como pecado o indiferencia filial, comenzando con de la voluntad materna de preservar el vínculo filial a través de las señales, donde por ejemplo eligen el nombre del niño/a, y piden sea bautizado/a en caso de no estarlo aún, lo que constituyó una mínima decisión ante la imposibilidad de poder tomar otro camino que no sea la entrega.

El destino de estos niños nacidos “bajo el signo de la fatal desgracia”, se resumía en la muerte, la adopción, la salida propia, o la recuperación por parte de su familia. Con esta última, se cerraba un ciclo comenzado con el abandono. La adopción, en cambio, era la respuesta a un abandono sin “señal” o con la explícita voluntad materna de desprenderse definitivamente de la criatura. La vida de los niños fue seguida de manera completa, por las Damas, hasta que salían del asilo, lo que permite reconstruirse mediante los registros de ingresos y egresos de niños del Hogar.
Las piezas familiares con las que contaban los niños consistían precisamente en esas “señales” dejadas por sus madres, padres o algún otro familiar, que las autoras trazan como “documentos de identidad”. Esos fragmentos tan reveladores les permitía descifrar, tal vez, el por qué de su estadía en el Hogar, del nombre que llevaban, el nombre de su madre, si serían recuperados o no por su familia, en suma, reconstruir un pedacito de su historia familiar, de su identidad, a través de esos indicios que, evidentemente, estaban ahí para designar algo ausente. Mientras tanto, llevarían el apellido “de Paul”, adoptado por las Damas para los huérfanos, y ellas serían quienes cuidarían de ellos, con la colaboración de las amas de leche y las Hermanas del Huerto.

Respecto a las Damas de Caridad, la historia construye la trama institucional del Hogar, desde sus orígenes, a través de los libros copiadores de cartas que registraron las reuniones y decisiones tomadas a lo largo del tiempo. La opción por los niños y niñas abandonados constituyó desde un principio la preocupación fundamental de las Damas, y desde la certeza sobre la necesidad de “socorro del desvalido y la educación del huérfano” asumieron funciones públicas, que tal vez debieran haber preocupado primero al poder estatal. En esta tarea emprendida no han estado solas, sino que han construido redes de apoyo con otras instituciones como iglesias o consulados, así como con particulares pudientes que colaboraron con donaciones para la institución, con médicos que prestaban su desinteresada ayuda, las mas de leche que criaban a los niños, consejeros varones de la sociedad rosarina, además de contar con la protección divina de los santos a los que encomendaron a los niños.
Enfrentando enfermedades y epidemias, sobrepasadas a veces por el número de huérfanos recibidos, y con la ausencia de apoyo constante de parte del Estado, las Damas junto a las Hermanas del Huerto mantuvieron intacto su generoso objetivo de ir “tras el vagido y el lamento llevados por la piedad, a salvar una existencia y endulzar una agonía”.

Reconstruir la historia que vivieron estos protagonistas es posible gracias a la preservación de esas “señales”, y el libro intenta justamente demostrar “que la señal articuló la decisión del abandono por parte de los familiares, la recepción de los bebés por parte de las religiosas, y la política de la entrega en adopción que tomaron las Damas de Caridad”. Debe rescatarse además el valor de las imágenes que se incluyen en el libro y que enriquecen enormemente el análisis interpretativo, haciendo más tangible y sensible, la realidad reconstruida, acercando la “cocina” del historiador al público más general. Sin duda, no puede desconocerse la invalorable labor institucional en la conservación de este archivo que se ha mantenido resguardado en cajas metálicas de galletitas Bagley.
Entender cabalmente a estas “señales” implica considerarlas en primer lugar, y de manera amplia, en su significado jurídico, cultural, religioso y social; en segundo lugar como un código de confianza establecido entre las Damas y las madres; en tercer lugar, y en el caso de las señales duplicadas, como símbolos de la recuperación y el reencuentro entre el niño y su familia; en cuarto y último lugar, como indicios de la nacionalidad de los padres del bebé, de la situación social o económica de la madre, de la intención de recuperación o no, de la fecha de nacimiento o de bautismo del niño. Sin olvidar, y como explican ajustadamente las autoras, las diferentes motivaciones a la hora de escoger una señal, que podían ser: tarjetas de parteras, cartones, trapos, cintas, fotografías, estampitas, medallas, alhajas y las cartas.

Ha sido fundamental la iniciativa de las autoras a la hora de valorar la recuperación de este archivo para contar, la historia del Hogar, de las madres que en él confiaron la suerte de sus hijos, de esos niños abandonados en manos de las Hermanas, de las Damas que se hicieron cargo de su alimentación y educación, y detrás de lo anterior, relatando una cara de la inmigración en Argentina poco conocida.
La iniciativa, además de rescatar la importancia social y afectiva de esta institución, constituye un estímulo para estudios análogos referentes a otras instituciones de la ciudad que han desempeñado servicios sociales de trascendencia similar, en la medida en que transmite opciones metodológicas novedosas para el caso de estudiantes, sumada a su amplia llegada a la sociedad rosarina interesada en un pasado poco recorrido históricamente, que enriquece la historia de la ciudad.

Carolina Piazzi
(UNR-CONICET)

viernes, 7 de marzo de 2008

Los libros de los que hacen historia: prohistoria ediciones

Los libros de los que hacen historia: prohistoria ediciones

Más allá del territorio


Más allá del territorio. La historia regional y local como problema. Discusiones, balances y proyecciones, compilado por Sandra R. Fernández - 16 x 23 cm, 180 pp., Rosario, 2007 - ISBN 987-22462-0-3
Ir “más allá del territorio” implica entender lo regional/local relacionándolo con las experiencias, actores, identidades y prácticas en un espacio y tiempo determinados. Por ello, este libro es una visión superadora e integradora. Superadora, porque redefine –de acuerdo con estudios geográficos de la década de 1970- lo regional/local como una construcción social, que se rediseña y actualiza a partir de las múltiples relaciones que tejen los diversos sujetos sociales en cada región. Es integradora, porque menciona y discute cuestiones metodológicas y teóricas, y propone nuevas miradas en los diversos artículos que componen la obra.
Inauguran el recorrido, Anaclet Pons y Justo Serna ofreciendo una periodización acerca de la emergencia conceptual de lo local y sus diversos abordajes desde la historia para, luego, problematizar los conceptos tradicionales de lo local y sus fronteras analíticas. Finalmente, proponen a la historia local como una red compleja, de este modo se aproximaría a la perspectiva microanalítica, “con el fin de revelar la densa red de relaciones que configuran la acción humana”, sobre la base de la “reconstrucción minuciosa del espacio local”.
Sandra Fernández continúa la perspectiva teórico- metodológica para referirse y discutir la producción historiográfica argentina, abundante en los últimos años pero “dispersa” y eclipsada por la “sombra de los análisis establecidos desde un lábil marco “nacional”. Argumento que reaparece en otros capítulos. Da cuenta, a su vez, de los enfoques dominantes –concepciones sobre identidad, el estado Nación, el territorio- que fueron un obstáculo para nuevas búsquedas y para iniciar estudios comparativos. Por el contrario, la autora propone repensar la identidad desde la ciudad, lo local y lo regional en cuanto configuraciones sociales y explorando las prácticas sociales.
Las cuestiones teórico-metodológicas detectadas se actualizan e impregnan los capítulos siguientes y esto constituye el enlace entre objetos diversos. Así, en cada capítulo se despliegan las preocupaciones, críticas y necesidades advertidas por los autores para el estudio de lo regional/ local.
Susana Bandieri comenta el devenir de los estudios regionales para el caso de la Patagonia; Andrea Reguera lo hace para Tandil. El balance historiográfico de Bandieri muestra –a través de un programa de investigación de la Universidad del Comahue que contó, luego, con el aporte de la Universidad de la Frontera, Temuco- la ruptura con los enfoques encerrados en los límites político-administrativos del Estado-nación. Se focaliza el estudio en las relaciones socioeconómicas comerciales entre el sur chileno y argentino y la continuidad espacio temporal de las relaciones fronterizas. Estos aportes sirvieron, después, para analizar a los sujetos sociales involucrados en la producción ganadera. Las conclusiones fueron muy distintas a las comúnmente generalizadas para la Patagonia.
En tanto, el acercamiento a lo local/rural aparece en el texto de Reguera a través de tres miradas: los viajeros y cronistas locales, las cuales son fuente sustancial para la visión de las posteriores investigaciones históricas –desarrolladas en la Universidad del Centro (Buenos Aires)-. El trabajo de la autora nos permite verificar cómo se interrelacionan los individuos entre sí en torno a un espacio local determinado.
De lo rural nos trasladamos, en los dos capítulos siguientes, a lo urbano. Darío Barriera se refiere al libro de González Lebrero, La pequeña aldea. Sociedad y economía en Buenos Aires (1580- 1640), y nos plantea un interesante diálogo con esta obra cuestionando algunos conceptos centrales para el análisis de los fenómenos espaciales y la ausencia de un análisis de los vínculos entre Buenos Aires y otros espacios cercanos. Pero, también, para destacar sus logros, especialmente, en el abordaje de aspectos en cierto modo olvidados por la “historiografía nacional”.
Diego Roldán realiza un balance acerca de los diversos enfoques con que las disciplinas sociales han abordado lo urbano y la ciudad: el abandono de la ciudad como escenario de política y de la cultura, consumado desde el urbanismo –o planificación estratégica urbana-; y la sociología, y su recuperación, en 1970, a través de la literatura. Los años 1980 y 1990 son señalados como el momento de acercamiento de los estudios culturales a lo urbano pero localizándose en el Estado y los sectores hegemónicos. De este modo, el autor articula hábilmente textos e investigaciones paradigmáticas para dar cuanta de los vaivenes en los ejes de estudio y concluye en la incapacidad de las ciencias sociales para “pensar la ciudad en paralelo al cambio” y en la necesidad de examinar las variables de espacio y tiempo.
Quizá como respuesta a las ausencias detectadas por Roldán, Débora Cerio se propone analizar la lucha de clases subalternas, a fines de 1960, en relación con el contexto local y sobre el cual los actores configuran su identidad. A su vez, cuestiona aquellas perspectivas que “siguen considerando a la historia nacional como marco de generalización de una historia regional...”; por el contrario, manifiesta la importancia de “conocer los ritmos y especificidades con que se mueven los procesos en diferentes espacios”, sin olvidar las marcas temporales que, cargadas de subjetividad, diferencian a las personas o grupos sociales. Así, la autora valoriza el enfoque regional para el estudio de la acción colectiva, el conflicto social y la construcción de identidades políticas. Todo esto, con miras a expresar la complejidad de la realidad.
El trabajo de Gabriela Aguila retoma el enfoque regional para la última dictadura militar en el Gran Rosario, su articulación con la estrategia represiva del Estado militar y el plan sistemático organizado a nivel nacional, demostrando, entonces, que la represión adquirió en las distintas regiones modalidades particulares. Aporta, también, un análisis del rol legitimador de la prensa rosarina acerca de estas actividades, por sobre los movimientos de resistencia, que sólo se manifestaron críticamente a partir del conflicto de Malvinas.
Por último, Elvira Scalona nos demuestra cómo las concepciones tradicionales del espacio regional/local se tradujeron en los programas de estudio de historia. En un principio la historia local estaba ausente, fundamentado en la educación de un ciudadano consustanciado con el Estado-nación; en efecto, lo local apareció a partir de 1970, de acuerdo al objetivo de transferir las escuelas a las provincias y municipios. Sin embargo, la autora insiste en que es necesario profundizar los contenidos, incorporando a la enseñanza los estudios de caso locales para la compresión de la singularidad de cada contexto.
En definitiva, este libro, caracterizado en su introducción como un “mosaico” nos demuestra las potencialidades y alcances de los conceptos regional/local para diversas disciplinas y enfoques; y concuerda con recientes líneas de investigación que conciben lo espacial como una construcción social, a partir de las diferentes regiones argentinas. De este modo, aporta al lector un fructífero panorama sobre las posibilidades teóricas y metodológicas para una investigación histórica local más compleja y profunda.
Florencia Rodríguez Vázquez (INCIHUSA-CONICET)

Felipe II y Cambrai

Felipe II y Cambrai: el consenso del Pueblo. La soberanía entre la práctica y la teoría política. Cambrai (1595-1677), de José Javier Ruiz Ibáñez - 16 x 23 cm., 228 pp., Rosario, 2003 – ISBN 987-20844-2-X.
“Más de un lector ojeará este libro interrogándose sobre su contenido y sobre su propósito. Más de uno imaginará estar en presencia de una obra de historia local como hay tantas. Más de uno encontrará extraño que un joven investigador español dedique cientos de páginas al examen de una modesta ciudad del norte de Francia actual. Sin embargo, este volumen es ejemplar como trabajo de historiador. El proyecto de este libro se sitúa en el corazón mismo de la renovación de la historia política y social del Antiguo Régimen. Cambrai constituye un excepcional observatorio. Su situación geográfica y política era ya compleja. Que el consensus populi haya decidido la suerte de la villa a finales del siglo XVI, es insólito. Que el soberano haya aceptado sin pestañear merece particular examen. Tal es el decorado del libro de José Javier Ruiz Ibáñez que narra un siglo y medio de la historia de Cambrai. Su investigación es impecable. Ha perseguido los documentos esparcidos entre Cambrai, Bruselas, París, Milán, Simancas y Madrid. Nada le ha escapado de estos documentos. Este consenso del pueblo fue posible gracias a una investigación ejemplar. José Javier Ruiz Ibáñez alcanza perfectamente su objetivo de confrontar la teoría con la práctica política. Tenemos que alegrarnos que la historia de la Monarquía Católica no se reduzca al ámbito de la Península Ibérica. Este libro se sitúa en la línea de los estudios que destruyen falsas barreras. La historia de los Países Bajos como la de los territorios italianos ya es considerada imprescindible para la comprensión del Imperio español.” Bernard Vincent

Como sostiene Bernard Vincent en el prólogo a la edición del año 2003, el ambicioso proyecto de este libro se sitúa en el corazón mismo de la renovación de la historia política y social del Antiguo Régimen. La posibilidad de estudiar a través de esta pequeña ciudad al norte de la Francia actual todo el entramado de la vida social y política de Antiguo Régimen, hace de esta obra un ejemplo para el estudio de relación entre teoría y práctica política. Según Vincent disponemos de una nueva joya que, aunque construida sobre la base de documentación dispersa y sobre un territorio periférico de la Monarquía Hispánica, proporciona una mirada completa de la realidad político social de las sociedades de Antiguo Régimen. Esto demuestra una vez más que, sea cual fuera el observatorio, es imperativo pensar en términos globales.
José Javier Ruiz Ibañez sostiene que este libro constituye las segunda parte de una trilogía comenzada con la tesis doctoral publicada en el año 1996. El objetivo común de esta serie consiste en el estudio de la evolución social y, como sujeto concreto, los efectos que sobre la vida individual tuvo las variaciones en la formación, evolución y legitimación del poder político. En este libro en particular se intentó y creo que con éxito, enfocar el problema a través de la relación establecida entre el pensamiento y la teoría política, con y frente a la práctica política.
En esta confrontación entre teoría y práctica política, el autor seleccionó el acto de reconocimiento como príncipe por parte del pueblo de la ciudad de Cambrai a Felipe II en 1595. Es un caso sumamente ilustrativo ya que es una situación que desde el punto de vista teórico no se hubiera podido dar ya que implicó la transferencia de la soberanía por parte del pueblo de Cambrai al rey hispano.
Según el historiador, lo extraordinario no es que se hiciera la oferta sino que fuera aceptada por el delegado regio y que el lejano monarca diera por buena esa decisión. Esta práctica política chocaba con el concepto de justicia que sustentaba y daba una lógica interna al sistema de dominación. Como es de esperar, esta situación trae a colación los debates que en torno a las categorías de soberanía y pueblo se dieron entre los teóricos políticos del siglo XVI. En este libro se analizaron los razonamientos que dieron la base ideológica para esta original práctica política, cuál fue su origen, cómo se relacionó con el entorno ideológico y quizás lo más curioso, porque los actores los aceptaron y asumieron estratégicamente como válidos.
Para poder analizar esta problemática el autor organizó la obra en cuatro capítulos. En el primero de ellos se busca dar un contexto histórico al conflicto, es decir, se trata de una breve historia de Cambrai desde 1477 hasta 1595. Aquí nos enteramos de unos cuántos datos interesantes. Cambrai fue un feudo eclesiástico situado entre dos poderosas monarquías el Imperio, en el que se incluía y el Reino de Francia. Sin embargo logró mantener su neutralidad, hasta verse implicado en la política continental por los desórdenes internos que hicieron temblar los cimientos de sus poderosos vecinos a partir de 1560.
Pese a este peculiar marco jurídico político, en el interior del condado se reproducían las mismas tendencias que en las demás villas de su contexto, es decir, la oposición entre el señor feudal y la Comuna. Mientras la legitimación de la justicia y la policía eran monopolios del obispo, su ejecución correspondía en gran parte al Magistrado que era la expresión institucional de la Comuna.
El segundo capítulo aborda la situación de los Países Bajos en los años que siguieron a la muerte de Alejandro Farnesio, en este sentido, se valoró la importancia geoestratégica que para la presencia hispana en el Septentrión tenía la plaza neutral de Cambrai. También se hace hincapié aquí en los dos episodios que dieron lugar a la conquista de la ciudad: el asedio por parte del ejército de Flandes y la rebelión de la burguesía contra el gobierno francés, y después el proceso asambleario que dio lugar a que el pueblo de Cambrai ofreciera la soberanía de la plaza al rey de España. Esta acción de la burguesía se apoyó en la concepción del Consensus Populi como legitimación del origen de la soberanía en la voluntad de la comunidad ciudadana, lo que formaba un elemento radical de la propia cultura urbana europea de la Baja Edad Media, pero que en el desarrollo de las Monarquías desde el siglo XV había ido ocultando poco a poco bajo el manto de la legalidad regia, aunque no había conseguido eliminarlo definitivamente.
La originalidad de este hecho radica en que era una iniciativa del mismo cuerpo de la ciudad y además era el rey de España el beneficiario de la soberanía en detrimento de la Iglesia de Cambrai. El origen de la soberanía estaba claro: era una potestad delegada de la Majestad Divina al príncipe. Lo que estaba en discución era si ésta era transferida directamente por Dios al monarca, o si para asegurar su legitimidad éste debía ser aceptado por el pueblo.
El tercer capítulo da cuenta del efecto que sobre la población tuvo “su” decisión de 1595, es decir, las consecuencias cotidianas que esta situación produjo en la ciudad.
La ciudad se integró más o menos como uno de los territorios que controlaban los españoles en el conglomerado de los Países Bajos. Era un territorio que, a pesar de tener sus problemas con el gobierno central, contaba con cauces de negociación lo que produjo que se mantuvieran abiertas ciertas expectativas de satisfacción de intereses de patricios y burgueses.
Las intervenciones de los agentes reales casi se centraron exclusivamente en cuestiones de justicia, gracia, y especialmente fiscalidad y defensa, mientras dejaban que la oligarquía afecta gobernara la ciudad, con tal que fuera lo bastante flexible para negociar y dar los recursos que necesitaba la corona.
Según Ruiz Ibáñez la principal innovación en cuanto a la práctica cotidiana del poder consiste en la creación de un nuevo cargo: un bailli general de Cambrais. Este oficio ejercido por la persona del auditor de la justicia militar significaba un solapamiento y un desplazamiento respecto del bailli que tradicionalmente nombraba el arzobispo. Este delegado regio tenía unos poderes extraordinarios ya que su jurisdicción militar sumaba las causas relacionadas con la justicia civil del territorio en detrimento de la que tradicionalmente había pertenecido al prelado.
En el capítulo cuarto se intentará relacionar la práctica política de 1595 y sus efectos en la vida cotidiana de la ciudad de Cambrai con el pensamiento oficial de la Monarquía. El autor cuenta para esto con los razonamientos de posesión que se vieron forzados a hacer los consejeros del rey para responder a las demandas del propietario inicial: el arzobispo. Al tratarse de un debate jurisdiccional se convertía en campo para los juristas y teólogos.
La debilidad jurídica en que se apoya la aceptación de la soberanía por el representante del rey Católico les brindaba a los partidarios del arzobispo una formidable base teórica desde la que iniciar su ofensiva para recuperar sus derechos. Desde la Santa Sede fueron emitidas una serie de cartas y Breves papales intimando al rey de España a devolver su patrimonio a la Iglesia. A pesar de esto, por lo general se trató de escrito bastante poco agresivos y tolerantes.
La justificación de la solicitud de devolución por parte de los canónigos giró sobre dos ejes. En primer lugar, debía demostrar que el príncipe de Cambrai había sido siempre el arzobispo, ya que los medios de transferencia de la soberanía empleados contra su posición no eran válidos; y a continuación debían procurar convencer al rey que el restablecimiento de la Iglesia de Cambrai en sus prerrogativas no iba a perjudicar al patrimonio regio, a la conservación de la religión católica o a la seguridad de la plaza o de los Países Bajos. Para fundar su derecho en justicia el Cabildo eclesiástico recurría a la reconstrucción histórica sobre la documentación original y copias de su archivo. Se abría de esta forma una rica tradición historigráfica clerical que iba a dominar el pasado cambresino hasta el siglo XIX.
Era primordial para el gobierno de Madrid – Valladolid contar con una construcción formal para oponer a las razones de sus detractores, tanto para justificar contra ellos y el Mundo la conservación, como para poder perpetuarla sin que supiera una contradicción interna. Las fuentes de las que se nutrieron para lograr esto fueron dos: los escritos de los agentes de la Monarquía residentes en Flandes y los discursos jurídicos elaborados ad hoc. Realizados en general por juristas, en estos informes primaban las razones de legitimidad sobre las de utilidad en el mantenimiento. Se trataba de demostrar que los títulos de posesión obedecían únicamente a derechos de guerra. De esta manera, una vez tomada la ciudad, el rey tenía todo el derecho “divino y humano” de conservarla. El Consensus Populis es visto como una forma de confirmación de la posesión regia, un tipo especial de incorporación consensuada a la Monarquía pero en ningún caso necesaria para legitimarla. En este sentido, tres pilares intelectuales construyeron la base de la apropiación de la soberanía por el rey de España. El primero consiste en esta legitimación por la apropiación militar, el segundo tiene que ver con la idea del pueblo como garante del poder político católico. Si Felipe II era el rey de los católicos, y solo él podía garantizar la pervivencia de la religión, esta prioridad permitía la apropiación de la soberanía, más aún cuando la expresión misma de la voluntad divina, la Vox Populi, Vox Dei, apoyaba esta transferencia. El tercer elemento era un razonamiento de hondas raíces medievales, heredero de la tradicional aspiración autonomista de las Comunas frente al poder de sus señores. La experiencia democrática de la Comuna le permitió hacer un acto de sumisión al rey, por lo que también se aseguraban personas y propiedades frente a la restauración eclesiástica, se evitaban una dominación arbitraria por los conquistadores y se lograba la emancipación frente al señor feudal. Sin embargo no debe pensarse en estas tres corrientes como parte de una misma conclusión teórica, ya que si para el populus de Cambrai se entendía el acto de sumisión como expresión del derecho electivo, la Monarquía no veía más que la confirmación de una propiedad conquistada en la guerra, una sumisión.
En éste último capítulo el autor logra caracterizar los marcos teóricos de ambas posturas contrapuestas lo que permite a través de ellas reconstruir el pensamiento político del siglo XVI.
El caso de Cambrai es curioso, pero sobre todo ilustrativo. El autor mostró a través de este estudio de caso todo un complejo de relaciones sociales y políticas del mundo de Antiguo Régimen.

Soledad López (UNR)

El Revisionismo Histórico Argentino

EUJANIAN, Alejandro - BRODA, Vanina. El Revisionismo Histórico Argentino: difusión y recepción, en Revista Prohistoria, año VIII, nro. 8, Rosario, 2004.
El revisionismo histórico, surgido al calor de los nacionalismos de la década del ‘30, se ha caracterizado por su notable capacidad de intervención no sólo en los debates públicos sobre nuestro pasado sino, y sobre todo, en las discusiones políticas. La oferta de una visión alternativa a la propuesta por la “historia oficial” puede ser una de las claves para analizar el interés que estos planteos despertaron no sólo en intelectuales y militantes políticos sino además en una amplia audiencia que incorporó muchas de estas interpretaciones a su imaginario político-cultural. El alcance de esta recepción y el éxito de las estrategias utilizadas por el revisionismo para lograrlo no han gozado de una atención acorde en el ámbito de los estudios académicos donde los análisis se han centrado más en los debates en torno a los contenidos que en las formas de producción y circulación de esta particular visión en la sociedad.
El presente dossier, que reúne las reflexiones de Olga Echeverría, María Laura Reali, Julio Stortini, Michael Goebel, enriquece los trabajos ya tradicionales sobre el tema. Los cuatro estudios privilegian, desde los casos particulares que abordan, un eje de análisis centrado en las condiciones que hicieron posible una intervención de estas características. Esta perspectiva permite observar la compleja articulación de la historia con la política y, como señalan Eujanian y Broda en su introducción al dossier, …de los diversos modos en que las sociedades se relacionan con sus pasados al elaborar una imagen de ellas mismas.
Olga Echeverría toma el caso de los hermanos Irazusta y su reacción frente la crisis social que adjudicaban al orden democrático liberal, ampliado por la reforma electoral de 1912. La publicación del primer número de La Nueva República en 1927 –que la autora ubica como la etapa fundacional de una identidad autoritaria de derecha- buscaba un espacio de inserción no sólo político sino también intelectual. El fracaso de los reiterados intentos de los hermanos por influir en las políticas del gobierno de Uriburu y el triunfo del Yrigoyenismo en las elecciones bonaerenses de 1931 marcaron un cambio en las posturas elitistas de este grupo. En esta etapa, que la autora denomina refundacional, el radicalismo es reivindicado como una fuerza “nacional” -en contraste con el liberalismo asociado al imperialismo británico- capaz de asegurar el control de las masas a través de la figura del caudillo. El ataque frontal a lo que denominaban la “oligarquía” liberal incluía el rechazo a una historia oficial que negaba la centralidad y legitimidad del federalismo y de la figura de Rosas en la historia del país. Con la publicación de La Argentina y el Imperialismo Británico los hermanos Irazusta lograron consolidar su prestigio intelectual y ampliar su auditorio al capitalizar el descontento provocado por la firma del tratado Roca-Runciman en 1934 y el rechazo que las mayorías sentían hacia la única beneficiaria del mismo: la “oligarquía” antinacional. El seguimiento de la trayectoria de Julio y Rodolfo Irazusta le permitió a la autora observar cómo la evolución del pensamiento de estos intelectuales los fue acercando a un público más receptivo a sus planteos y a un reconocimiento en el ámbito intelectual que no se condijo, pese a su abierto carácter militante, con la inserción política que siempre persiguieron.
El trabajo de María Laura Reali nos ubica en un escenario diferente desde donde observar las estrategias de difusión del revisionismo historiográfico. El itineriario de quien fuera su máximo exponente en la otra orilla del Plata, Luis Alberto Herrera, le ha permitido a la autora ver por un lado, las formas concretas de circulación y difusión de esta corriente historiográfica en Uruguay y, por el otro, mostrar con la elección de esta figura el vínculo entre los cambios que tienen lugar en las representaciones del pasado y la actuación de Herrera en el terreno político. Líder del Partido Nacional Uruguayo por más de treinta años y actor principal en la conformación de un movimiento revisionista en Uruguay, las batallas libradas con igual vehemencia en uno y otro campo no podrían pensarse la una sin la otra. Por el contrario es al ritmo de esta interacción donde las propuestas de Herrera, tanto políticas como historiográficas, fueron redefiniendo sus tópicos y apreciaciones. Las prácticas de difusión de sus posturas tampoco escapan a esta estrecha relación entre historia y política en tanto son las mismas redes y estrategias que le sirvieron para vehiculizar sus propuestas políticas las que Herrera utilizaría para la divulgación de su producción sobre el pasado.
Historia y política es el título del trabajo de Julio Stortini quien aborda también esta relación pero a partir del seguimiento de la trayectoria del Instituto de Investigaciones Históricas Juan M. de Rosas como principal órgano de difusión del revisionismo histórico argentino durante el gobierno peronista. La ausencia de manifestaciones explícitas en las revistas y boletines publicados durante el período permiten al autor matizar las afirmaciones de Diana Quattrocchi-Woisson sobre la creciente “peronización” del Instituto cuyo punto máximo se habría dado, para esta autora, en 1951 bajo la dirección de José María Rosa. Stortini, sin embargo, cree que la convergencia entre el revisionismo y el peronismo habría tenido lugar recién después del derrocamiento de Perón. La ausencia de apoyo oficial del gobierno peronista al Instituto; la reticencia del mismo a usar el activismo nacionalista y las escasas referencias favorables a la gestión peronista en la revista le permiten al autor sostener esta afirmación.
Justamente es Michel Goebel quien toma el período posterior al Golpe de 1955 -que define como el de la apropiación del Revisionismo por parte del Peronismo- para analizar algunas de las bases sobre las que se consolidó la amplia inserción de las ideas revisionistas en las representaciones colectivas de toda una generación de argentinos durante los años 1960s. El autor sostiene que la reformulación del imaginario histórico del peronismo fue un proceso coyuntural por dos razones. Por un lado la Revolución Libertadora se ubicó a sí misma como continuadora de la línea histórica Mayo-Caseros buscando identificar la tiranía de Rosas con la de Perón. La prensa peronista reaccionó rechazando el ideario histórico de la Revolución Libertadora al tiempo que reconsideraba la visión revisionista e invertía las valorizaciones peyorativas. De este modo fue el mismo discurso gubernamental, según el autor, el que alimentó el proceso de apropiación del revisionismo por parte del peronismo.
Paralelamente podría pensarse esta reconversión del peronismo desde el punto de vista de las estrategias de alianzas. Efectivamente se estaba dando un proceso de reconfiguración política de los grupos de oposición al gobierno de Aramburu que incluyó el acercamiento de sectores nacionalistas al peronismo. El periódico Palabra Argentina, la publicación más regular e influyente entre 1955 y 1958, fue tomada por el autor como el ejemplo más acabado de esta nueva situación.
Sin exclusiones, Goebel suma estas dos interpretaciones a las otras ya clásicas para pensar algunas de las razones que llevaron a la amplia recepción, durante los años 1960s, de la visión del pasado ofrecida por el revisionismo histórico.
Los recorridos por las distintas experiencias revisionistas presentadas por los autores de este dossier mostraron algunas coincidencias dentro de la diversidad. En todos los casos los planteos revisionistas parecieran haber gozado de un mayor grado de intervención y aceptación en aquellos momentos en que la coyuntura política y social hizo potable la identificación de los hechos históricos -supuestamente tergiversados por las “historia oficial”- con su propia marginalidad política y académica. El caso más claro, quizás, sea la impugnación de la “historia que escriben los que ganan” y su asociación con el peronismo proscripto a partir de 1955. Aunque del mismo modo puede leerse el uso del ideal federal como herramienta “antioligárquica” en momentos de la firma del tratado Roca-Runciman por parte de los hermanos Irazusta o la mirada de Herrera sobre la Guerra de la Triple Alianza para fundamentar sus propias propuestas en materia de política internacional. De este modo, desde su singularidad, los cuatro trabajos nos ofrecen lo que podría ser otra clave desde donde analizar la expansión de un fenómeno que, parafraseando a los compiladores del dossier, a pesar de los esfuerzos por decretar su muerte se resiste a desaparecer en forma definitiva.
Irene Rodríguez (UNR)

sábado, 1 de marzo de 2008

Revista Prohistoria, Núm. 11 - Historia Reciente y Dictadura. Argentina, 1976-1983


CONTENIDO

historia…
“Trayectorias conceptuales en torno a la noción de responsabilidad y su articulación con la historia reciente argentina”, por Florencia Levín
“Análisis del Informe de la Comisión Bicameral Investigadora de las Violaciones de los DDHH en la Provincia de Tucumán (1974 -1983)”, por Rubén Kotler
“Dos prólogos para un mismo informe. El Nunca Más y la memoria de las desapariciones”, por Emilio Crenzel
“Detrás de la pantalla: autoritarismo, censura y represión en los medios. Un estudio de caso, Córdoba 1973-1983”, por Silvia Romano
“Dictadura y memoria: el conflictivo contrapunto entre las memorias de la dictadura en Rosario”, por Gabriela Águila
“Nacionalismo y catolicismo en la educación pública santafesina (1976-1983)”, por Fabiana Alonso
“La Espontaneidad Regulada. Fútbol, Autoritarismo y Nación en Argentina ‘78. Una mirada desde los márgenes”, por Diego Roldán
“La traición quebrada”, por Virginia Castro
…políticas de la historia
“Historias rojas: los intelectuales comunistas y el pasado nacional en los años 1930s.”, por Alejandro Cattaruzza
“Sobre la existencia de la historia reciente como disciplina académica. Reflexiones en torno a Historia reciente.
Perspectivas y desafíos de un campo en construcción, compilado por Marina Franco y Florencia Levín”, por Luciano Alonso
“Una forma de intervención del Estado a comienzos de los años 1930s.: poder político, represión e indiferencia. Alrededor de la publicación de El Fusilamiento de Joaquín Penina de Aldo Oliva”, por Diego Roldán
inicios
“Centros clandestinos de detención. Algunas reflexiones sobre cómo abordar su estudio: el caso de Rosario, 1976-1983”, por Roberto Román
reseñas
PAREDERO, Hugo ¿Cómo es un recuerdo? La dictadura contada por los chicos
que la vivieron, por Lucía Brienza - LIDA, Miranda Dos ciudades y un deán. Biografía de Gregorio Funes, 1749- 1829, por Diego A. Mauro - MELON, Julio César y QUIROGA, Nicolás -editores- El peronismo bonaerense: partido y prácticas políticas, por Ivana Hirschegger - ZANCA, José Los intelectuales católicos y el fin de la cristiandad. 1955-1966, por Natalia Gisele Arce - WEISBERGER, Jean La mort du Prince. Le régicide dans la tragédie européenne du XVIIe siècle, por Marco Penzi - ARMSTRONG, Megan C. The Politics of Piety. Franciscan Preachers Duringthe Wars of Religion, 1560-1600, por Marco Penzi - GARCÍA JORDÁN, Pilar “Yo soy libre y no indio: soy guarayo”, para una historia de Guarayos, 1790-1948, por Gabriela Dalla Corte - LYNCH, John Simón Bolívar, por Rafael Atuati

Etnicidad y Globalización, de Daniel Santamaría

Distribuidora Prohistoria incluyó en su catálogo "Etnicidad y Globalización", de Daniel Santamaría - Envíos a librerías y particulares, a todo el país por Correo Argentino y al exterior, por DHL.

Resumen:
“Las estrategias de adaptación o integración tienen dos límites: uno es interno a los etnogrupos y otro externo: por supuesto, ningún etnogrupo puede abandonar sus elementos organizacionales de un día para el otro. El camino de aproximación-incorporación a la sociedad global no es lineal ni irreversible: tiene sinuosidades, retrocesos, atajos falsos y dubitaciones. Sin embargo, está guiado por experiencias concretas y consideraciones enteramente racionales y dirigido por protagonistas con actitudes favorables al cambio.”, Daniel Santamaría

Este libro devela las característica sociohistóricas de esta “tensión”, constituyéndose en algo más que una denuncia científica o una reflexión intelectualmente alejada de la realidad, se trata del primer esfuerzo serio en ciencias sociales de hacer social una problema científico: el de la destrucción, supervivencia y vida de nuestra Sudamérica indígena. - Purmamarka Ediciones

TABLA DE CONTENIDOS
Uno
Etnogrupos y etnicidad
Un problema terminológico. Características de los etnogrupos. Etnogrupo e individuo. Los etnogrupos como sistemas. Etnicidad. Los etnogrupos tropicales sudamericanos: de la diversidad a la uniformidad. Formas de organización del espacio étnico. Sociedad global. Segregación progresiva. Espacios transicionales. Los integrados se miran a sí mismos.
Dos
Causas de los procesos de aproximación e incorporación
La tentación por la modernidad
CAUSAS INTERNAS. Trabajo tradicional aldeano. Trabajo de tala habilitado o independiente. Préstamo cultural y transformaciones tecnológicas. Problemas productivos. Transformaciones alimentarias. Mujer y trabajo. Competencia. Prácticas de control demográfico. Infanticidio. Prácticas matrimoniales. Rechazo o reclusión de menstruantes. Hacinamiento y falta de privacidad. Rumores y amenazas. Debilitamiento del poder político local. Castigos contra conductas desviadas. Situaciones de subversión. Migraciones campo-campo. Fusión interétnica.
CAUSAS EXTERNAS. Trabajo coactivo. Trabajo rural asalariado. Trabajo asalariado en las petroleras. Orientación de la producción local a mercados externos. Ciclos extractivos y concesiones a empresas. Contaminación. Deforestación. Invasiones campesinas y empresarias. Inexperiencia en el manejo de ecosistemas. Aislamiento disfrazado de independencia. Conflictos interétnicos. Conversión religiosa. Represión. Genocidio. Lengua y educación. Influencia de los modernos medios de comunicación. Endemias y epidemias. Migración a áreas urbanas y acceso a bienes y servicios.
Tres
Estrategias de adaptación e integración
Aculturación. Articulación. Integración social. Adaptación. Memoria, modernidad y tradición. Organización política nativa. Indigenismo. Reformas agrarias. Asistencialismo. Doctrinas de la identidad.
Cuatro
Teoría de la etnicidad decreciente
Etnicidad decreciente. Tipos de aproximación-incorporación. 1) Aislamiento relativo. 2) Fusión interétnica. 3) Aproximación relativa. 4) Renuncia a la aproximación. 5) Segregación progresiva. 6) Etnicidad fluctuante. 7) Campesinización. 8) Migración a ciudades. Resultados posibles de la aproximación-incorporación. Medición de la tasa de etnicidad.
Epílogo

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Prohistoria Ediciones

Tiene el agrado de comunicar la aparición de…
Chiapas, planeta tierra
de Carlos Antonio Aguirre Rojas
ÍNDICE
A modo de Introducción .................................................................................. 9
CAPÍTULO I
Chiapas y la revolución mexicana de 1910-1921.
Una perspectiva histórica ................................................................................ 23
CAPÍTULO II
Chiapas, América Latina y el sistema-mundo capitalista................................ 35
CAPÍTULO III
El debate Marcos-Baltasar Garzón: una recontextualización ......................... 61
CAPÍTULO IV
Encrucijadas actuales del neozapatismo mexicano.
A diez años del 1 de enero de 1994 ................................................................ 69
CAPÍTULO V
La “sexta declaración” neozapatista.
Una lectura en perspectiva global ................................................................... 81
CAPÍTULO VI
Ir a contracorriente: el sentido de La Otra Campaña ..................................... 91
CAPÍTULO VII
La “otra política” de La Otra Campaña: la muerte de la política
y el renacimiento del poder social................................................................... 111
CAPÍTULO VIII
La crisis postelectoral mexicana y La Otra Campaña.................................... 125
CAPÍTULO IX
La identidad colectiva de La Otra Campaña y las seis preguntas ................. 133
CAPÍTULO X
Generando el contrapoder, desde abajo y a la izquierda.
O de cómo cambiar el mundo, revolucionando desde abajo el poder ............ 145
APÉNDICE I
Intervención en la cuarta reunión de los encuentros en torno a la sexta
declaración de la selva lacandona, 29 de agosto de 2005,
paraje Juan Diego, San Miguel, Chiapas ........................................................ 159
APÉNDICE II
Intervención en la “Reunión nacional de intelectuales”,
Guadalajara, 21 de marzo de 2006 ................................................................. 165

Chiapas, Planeta Tierra


FRAGMENTOS DEL CAPÍTULO 7

La muerte de la política y el renacimiento del poder social

Una de las propuestas centrales de la importante iniciativa neozapatista de La Otra Campaña, que con cada día que pasa cobra más y más fuerza a todo lo largo y ancho del territorio nacional, ha sido la de promover, frente a la verdadera debacle y bancarrota de toda la clase política mexicana actual, una diversa concepción de lo que debe ser la política, y con ello la clara reivindicación del ejercicio de lo que esos mismos neozapatistas han llamado “la otra política”. Otra política que se afirma, al mismo tiempo, como una negación radical de la vieja y desgastada política tradicional –con su concepción básicamente elitista, que reproduce el mito de que la política es una actividad muy compleja y sofisticada, y por lo tanto reservada para unos pocos y excepcionales mortales–, y también y en un segundo momento, como la invitación a cambiar radicalmente de lógica y de horizontes, explorando la construcción de esa otra política “desde abajo y desde la izquierda”, es decir desde una lógica anticapitalista y desde un horizonte que va a contracorriente del pensamiento y de las prácticas hoy dominantes.
Esfuerzo de construir o reconstruir otra forma de hacer política que, en el fondo, implica una ruptura múltiple y en varios niveles, abarcando simultáneamente, tanto un claro deslinde frente a las formas del ejercicio de la política tradicional de los últimos treinta años, como también frente a las formas de la política burguesa moderna vigentes durante los últimos dos siglos –desde la Revolución francesa hasta hoy–, e incluso y en un tercer nivel también de la política que ha existido en los últimos quinientos años, propios de la entera historia de la modernidad capitalista, pero igualmente y en un cuarto estrato, correspondiente al registro de la muy larga duración histórica, esta otra política propuesta por la Otra Campaña, implica del mismo modo un verdadero rompimiento con las formas originarias mismas de esa política en tanto actividad humana en general, actividad que fue gestada y establecida dentro de las sociedades, hace aproximadamente dos milenios y medio.
Otra política que, en la particular concepción que defienden los dignos indígenas neozapatistas, se presenta entonces como una verdadera revolución de larga duración de los modos, las estructuras, las funciones y los mecanismos principales que configuraron a dicha actividad de la política, desde los lejanos tiempos de la Grecia antigua y hasta hoy. Revolución de larga duración, del sentido mismo y del contenido todo, de eso que hoy conocemos como la política, que se materializa claramente en la muy diferente manera de concebir y de ejercer las funciones que, durante veinticinco siglos, han sido cumplidas por esa política tradicional, manera diversa que dentro de la práctica cotidiana de este movimiento neozapatista, supera y rebasa en los hechos y completamente a dicho modelo tradicional de lo político humano desplegado durante tanto tiempo.
Porque si reflexionamos con seriedad acerca de las múltiples implicaciones que conllevan los principios de esa “otra política”, defendida ahora por esta Otra Campaña, y que se condensan de manera metafórica y apretada en las propuestas de que el que manda tiene que “mandar obedeciendo”, o de que estamos tratando de construir “un mundo en el que quepan muchos mundos”, o de que para definir las estrategias de acción, nos guiamos sobre la idea de que “preguntando caminamos”, o de que la mirada que debemos asumir es la mirada que mira “desde abajo y hacia abajo” y también “hacia atrás” y “para iluminar lo que falta, lo incompleto”, si analizamos todas las derivaciones de estos principios, nos daremos cuenta de que los mismos solo son posibles dentro de un espacio que no puede ya ser abarcado por lo que fue esa actividad de la política durante el largo y milenario periplo de su ya longeva existencia, y de que su existencia implica, por lo tanto y necesariamente, algo que es radicalmente distinto, y en consecuencia, algo que no es ya y no puede ser ya, esa vieja política, sino una nueva y completamente diferente “otra política”.
Otra política que tal vez no debería llamarse ya con este mismo término de “política”, en la medida en que se construye en un espacio totalmente “otro” del de esa vieja política tradicional, y que para ser bien comprendida, nos lleva a preguntarnos doblemente, tanto respecto del sentido que tiene la actual crisis global de dicha actividad de la política tradicional, y que se despliega lo mismo en México que en América Latina y en el planeta entero, como también acerca de las nuevas e inéditas realidades y formas que se encierran en la propuesta de esa “otra política”, y que en alguna medida, prefiguran ya los elementos y las estructuras con las que habrá de sustituirse a esa cada vez más deslegitimada y decadente política tradicional.
Crisis global de la actividad humana de la política, que es su crisis terminal y definitiva, es decir el proceso de la verdadera y radical muerte de la política en tanto actividad humana en general. Y junto al mismo, el proceso de reemergencia de ciertas dimensiones y funciones de lo social humano mismo, que avanza en el sentido de reabsorber a esa política hoy en crisis dentro del universo mismo de lo social, disolviéndola cada vez más, y sustituyéndola progresivamente por un nuevo protagonismo y acción directa de los actores, movimientos, fuerzas e intereses igualmente sociales y económicos, que durante tantos siglos se “expresaron” y manifestaron bajo esa forma transfigurada y refuncionalizada de lo que conocimos bajo dicho nombre de lo político y la política humanos. Reabsorción y disolución de la política en lo social, y recuperación de sus principales funciones por los nuevos grupos, sectores y clases sociales, que estando presente en todos los nuevos movimientos sociales antisistémicos de América Latina, encuentra también una de sus manifestaciones más ejemplares en esta digna iniciativa de luchar por construir otra forma de hacer política hoy enarbolada claramente por esta Otra Campaña.

martes, 27 de noviembre de 2007

¿DÓNDE CONSEGUIR PROHISTORIA?

Algunas librerías y distribuidores de nuestro fondo

CAPITAL FEDERAL
RINCÓN DEL ANTICUARIO, Junín 1270, (1113) Capital Federal - Argentina Te. y Fax: 4827 1666.
DE LA MANCHA, Avda. Corrientes 1888, PB (1045) Capital Federal, Argentina - Tel. 011-4372-0189.
EDIPO LIBROS SRL Avda. Corrientes (1686) Capital Federal, Argentina 011-43726693
GAMBITO DE ALFIL Libros, Jose Bonifacio 1402, (1406) Capital Federal, Argentina - Tel. 011-44321304.
LA CRUJÍA, Tucumán 1999, (1050) Capital Federal, Argentina,
LGC S.A., Pje. Gallegos 3570, (1240) Capital Federal, Argentina.
BIBLOS, Puan 378, (1406) Capital Federal, Argentina, Tel. 011 - 4432-8828.
Librería Hernandez de la Calle Corrientes S.A. Av. Corrientes 1436, (1042) Capital Federal, Argentina 4372-7845/375-3520
Librería Paidós Soc. en Co Avda. Santa Fe 1685 (1060) Capital Federal, Argentina 011-48126685 - 5031-2861
LIBRERÍA UNIVERSITARIA DE BUENOS AIRES, Tucumán 1792, Capital Federal, Argentina; tel. 011-41165223.
LIBROS ARGENTINOS, Junín 873, 2do Piso "E" (1113) Capital Federal, Argentina
NICOLÁS ROSSI, Av. Santa Fe 2530, Capital Federal, Argentina
PLATERO S.R.L. Talcahuano 485 (C1013AAI) Capital Federal, Argentina; tel. 011-4382-2215.
PROMETEO, Av. Corrientes 1916 (C1045AAI) Capital Federal, Argentina
RMBooks Libertad 1269 1 "A" (C1012AAY) Capital Federal, Argentina
Tel/Fax: 4816-3834
García Cambeiro Cochabamba 244 Of. 2 (C1150AAB) Capital Federal, Argentina
Rincón del Anticuario - Nicolás Rossi Av. Santa Fe 2530 Capital Federal, Argentina
PROVINCIA DE CÓRDOBA
RUBÉN LIBROS Dean Funes 163, local 1 - Paseo Santa Catalina 5000 Córdoba 0351-4248355
PROVINCIA DE SANTA FE
LIBRERÍA LA CULTURA, W. Baccino Santa Fe 1496 2132 Funes 4937260 - 7483
Argonautas Libros Rioja 735, 2000 Rosario, Argentina
Buchin Libros Entre Rios 735 2000 Rosario, Argentina
Editorial Municipal de Rosario Av. Aristobulo del Valle y Callao 2000 Rosario, Argentina
341-4804511 (int. 150 y 220)
Germinal Libros Sarmiento 935 2000 Rosario, Argentina
LABORDE Libros 3 de Febrero 1065 2000 Rosario, Argentina
4498802
Librería Homo Sapiens Sarmiento 821 2000 Rosario, Argentina
341-4243399 /4253852
Librería Laberinto Corrientes 1248 2000 Rosario,
Argentina
Librería Logos s.r.l. Entre Rios 789 2000 Rosario, Argentina
341-4259352
Librería Puerto Libro Corrientes 857 2000 Rosario, Argentina
341-4265346
Librería Ross Córdoba 1347 S2000AWS Rosario, Argentina 341 -
4485378 - 4404820 - 4486290
Librería Técnica 1 - Casa Central Córdoba 981
S2000AWK Rosario, Argentina 0341-4215096/4492750
Librería Técnica 3 Córdoba
1354 2000 Rosario, Argentina 0341-4113467
Mandrake Libros Rioja 1869 2000
Rosario, Argentina 341-449-7954
Melmoth Libros (Ricardo Vicente Accurso)
2000 Rosario, Argentina
Museo de Arte Decorativo "Firma y Odilio Estevez" San
Lorenzo 745/753 (domicilio administrativo) 2000 Rosario, Argentina
341-4802547
Museo Firma y Odilo Estévez Rosario, Argentina
Peccata Minuta (Florencia Balestra) Pje. Pam 2000 Rosario, Argentina 0341-4256895
PUERTO LIBRO Corrientes 857 2000 Rosario, Argentina 4265346
Urquiza y Santiago
Libros Urquiza 2405 2000 Rosario, Argentina 341-4356824
Distribuidora de Publicaciones Sur Colón 170 6100 Rufino
Librería Palabras Rivadavia 619 2200 San Lorenzo, Argentina
03476-425566
BALPARDA, Miguel San Juan 711 2200 San Lorenzo, Santa Fe,
Argentina 03476-428008
Librería Orihuela San Martín 939 2919 Villa Constitución, Santa Fe 03400 472548 / 03400 15668250
Dikaion Libros Francia 2186, PB 1 3000 Santa Fe, Argentina
0342 4905499
Museo Etnografico Santa Fe 25 de Mayo 1470 3000 Santa Fe,
Argentina
Museo Historico Provincial de Santa Fe 3 de febrero 2553 3000 Santa
Fe, Argentina 342-4573529
Palabras Andantes San Gerónimo 2342 3000 Santa Fe,
Argentina 0342-4169951
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Librería Universitaria JBEdiciones, Martín de Irigoyen 3100, San Martín
Librería Chispita's French 124 1704 Ramos Mejía
Don Quijote Libros Gral. Rodríguez 585 (7000) Tandil
Mancha y Gato Libros Sarmiento 721 (7000) Tandil 322426173
Alejandria Libros S. A. San Luis 1745 7600 Mar del Plata, Argentina 223-4950583 Librería Sibelius Güemes 3381 7600 Mar del Plata, Argentina 0223-4861759
PROVINCIA DE TUCUMÁN
Fac de Filosofía y Letras - Dpto de Publicaciones Campus Universitario - Fac. de
Filosofía y Letras 4000 Tucumán
Editorial Universidad Nacional de Tucuman (EDUNT) Crisostomo Alvarez 883 San Miguel de Tucumán, Argentina 381-155-879227
PROVINCIA DE JUJUY
Purmamarka Ediciones, J. Newbery 586, 4600 Jujuy
Benicio Libros, 4600 Jujuy Casi Todo, 4600 Jujuy
Librería Horizonte, 4600 Jujuy
Librería Magisterio, 4600 Jujuy
Librería Rayuela, 4600 Jujuy
Museo Arqueológico, 4600 Jujuy
PROVINCIA DE SALTA
Feria del Libro 4400 Salta, Argentina
Librería Plural Buenos Aires 220 4400 Salta, Argentina 0387-4315077
Librería Rayuela Alvarado 570 - SALTA 4400 Salta, Argentina 0387-4312066
Museo Arqueológico de Alta Montaña 4400 Salta, Argentina
PROVINCIA DE ENTRE RÍOS
Pressel, Griselda Uruguay 659 Paraná 0343-4222247
----EN EL EXTERIOR
FRANCIA
Harmattan 24, rue des écoles 75005 PARÍS, Francia

domingo, 25 de noviembre de 2007

Prensa y peronismo. Discursos, prácticas, empresas -1943-1958, compilado por María Liliana Da Orden y Julio César Melon Pirro


María Liliana Da Orden y Julio César Melon Pirro -compiladores- Prensa y peronismo. Discursos, prácticas, empresas: 1943-1958.



Los artículos reunidos en este libro abordan la polémica relación entre prensa y peronismo desde una perspectiva que se interroga sobre el rol de algunos medios periodísticos en tanto empresas o actores políticos. Sus protagonistas son periódicos, revistas y también productores de distinto tipo, que informaban y analizaban la realidad política a la vez que actuaban sobre ella. La constitución del público y la incidencia estatal en dicho proceso también conforman ejes del análisis. Estos temas invitan, indefectiblemente, a reflexionar sobre la prensa como fuente de información privilegiada para la historia contemporánea.


ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
Prensa y peronismo: el problema y el tratamiento de las fuentes 9
María Liliana Da Orden - Julio César Melon Pirro

PRIMERA PARTE
Orígenes y configuración de una estrategia mediática
CAPÍTULO I
"Trabajadores de la pluma": Periodistas, propietarios y Estado
en la transformación de la prensa argentina, 1935-1945, por James Cane
CAPÍTULO II
El semanario La Víspera (1944-45): último proyecto político de FORJA en la antesala del peronismo, por Delia María García
CAPÍTULO III
Los trabajadores gráficos, la prensa y la política durante el peronismo, por Gustavo Nicolás Contreras
SEGUNDA PARTE
La provincia de Buenos Aires: estudios de caso
CAPÍTULO IV
La empresa periodística como estrategia partidaria del socialismo:
el diario El Trabajo de Mar del Plata, 1946-1951, por María Liliana Da Orden
CAPÍTULO V
Estrategias de la prensa comercial frente al peronismo clásico, por Nicolás Quiroga
CAPÍTULO VI
La prensa liberal y la prensa católica en Tandil durante los gobiernos peronistas, 1946-1955, por
Valeria Bruschi - Ricardo Pasolini
TERCERA PARTE
El posperonismo: la opinión que se publica
CAPÍTULO VII
Entre los generales y las masas. Un derrotero nacionalista durante la "Libertadora", Azul y Blanco (1956-1958), por Juan Iván Ladeuix - Gustavo Nicolás Contreras
CAPÍTULO VIII
Informe sobre la prensa clandestina. Los peronistas entre 1955 y 1960, por Julio César Melon Pirro
CAPÍTULO IX
Las revistas Qué sucedió en 7 días y Mayoría. El enfrentamiento en el antiperonismo durante los primeros años del "frondizismo", por María Estela Spinelli
BIBLIOGRAFÍA



LOS COMPILADORES
María Liliana Da Orden es Doctora en Historia y codirige el grupo de investigación “Movimientos sociales y sistemas políticos en la Argentina moderna” del Centro de Estudios Históricos de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). Es autora del libro Inmigración española, familia y movilidad social en la Argentina Moderna. Una mirada desde Mar del Plata (Biblos, Buenos Aires, 2005). Ha publicado en revistas especializadas del país y del exterior. Contribuyó en diversas compilaciones como El Peronismo Bonaerense de Julio Melon y Nicolás Quiroga, La construcción de las Democracias Rioplatenses de Fernando Devoto y Marcela Ferrari y Los españoles en la Argentina de Alejandro Fernández y José C. Moya, entre otras. Participó como investigadora invitada en el dictado de cursos en la Universidad de Oviedo y en la Universidad de Santiago de Compostela. Es Profesora del Departamento de Historia de la UNMdP en el área de Historia Argentina. Forma parte del Comité Académico del Doctorado Interuniversitario en Historia de la misma Universidad.

Julio César Melon Pirro es Magíster en Historia por la UNMdP y Doctor en Historia por la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Se desempeña como Profesor de Historia Contemporánea en dichas universidades. Ha realizado investigaciones en historia política argentina, referidas principalmente a la reforma Sáez Peña, a las elecciones en la provincia de Buenos Aires durante los años 1930s. y al peronismo. Ha publicado numerosos trabajos sobre historia contemporánea universal y nacional, y ha sido coordinador y coautor de manuales de enseñanza media. Actualmente dirige el grupo de investigación “Movimientos sociales y sistemas políticos en la Argentina moderna” en la UNMdP y la Maestría en Historia de la Facultad de Humanidades de la misma Universidad.


Los autores y las autoras
James Cane es Doctor en Historia por la University of California-Berkeley; realizó su tesis bajo la dirección de Tulio Halperin Donghi. Es autor de “‘Unity for the Defense of Culture’: The AIAPE and the Cultural Politics of Argentine Anti-Fascism, 1935-1943” publicado en la Hispanic American Historical Review y del libro The Fourth Enemy: Journalism & Power in the Making of Peronist Argentina, 1930-1955 (Penn State University Press, en prensa). Actualmente enseña en el Departamento de Historia de la University of Oklahoma, donde dicta clases de historia latinoamericana.
james.cane@gmail.com

Delia María García es Licenciada en Historia por la UNMdP e integra el grupo de investigación “Movimientos sociales y sistemas políticos en la Argentina moderna” de la misma Universidad. Ha publicado parte de sus investigaciones sobre el forjismo en las compilaciones El peronismo bonaerense, FORJA, 70 años de pensamiento nacional (volúmenes I a III) y en la revista Voces recobradas del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
deliamarag@infovia.com.ar

Gustavo Nicolás Contreras es Profesor de Historia por la UNMdP y es miembro del grupo de investigación “Movimientos sociales y sistemas políticos en la Argentina moderna”. Desde hace varios años estudia los conflictos sindicales ocurridos durante el peronismo (1946-1955). Ha sido beneficiario de becas de investigación de dicha Universidad y actualmente es becario doctoral del CONICET. Ha publicado parte de su trabajo en actas de congresos y revistas especializadas.
gustavoke@hotmail.com

Nicolás Quiroga es Profesor de historia de la UNMdP. Investiga sobre el peronismo en la provincia de Buenos Aires. Ha escrito en distintas revistas académicas como Anuario IEHS, Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani, Estudios Ibero-Americanos, entre otras. También fue co-editor y coautor del libro El peronismo bonaerense (1946-1955).
nfquirog@mdp.edu.ar

Valeria Bruschi es Licenciada en Historia y becaria de doctorado de la Agencia Nacional para la Promoción Científica y Tecnológica en el marco del PICT número 12615 del grupo “Movimientos sociales y sistemas políticos en la Argentina moderna”. Además, es integrante del Instituto de Estudios Histórico Sociales (IEHS, Facultad de Ciencias Humanas-UNICEN). Publicó con Paola Gallo “Génesis y consolidación del partido peronista en Tandil; 1946- 1955”, en la compilación El peronismo bonaerense (1946-1955) de Julio Cesar Melon Pirro y Nicolás Quiroga. Investiga el papel de la Iglesia, del Estado y de la sociedad civil durante el primer peronismo.
valeriabruschi@yahoo.com.ar

La enseñanza de la historia contemporánea de América Latina - Josefina Pérez y Viviana Vega

La enseñanza de la historia contemporánea de América Latina en las Universidades del Cono Sur

Josefina Pérez y Viviana Vega



*acceda desde aquí al anexo de ENTREVISTAS

JOSEFINA PÉREZ y VIVIANA VEGA - La enseñanza de la historia contemporánea de A. Latina en las Univ del Cono Sur * Este trabajo examina críticamente cómo se plantea la enseñanza de la historia latinoamericana en los planes de estudio de las universidades del cono sur. Para ello, las autoras revisan los principales lineamientos del tema de manera comparativa. Con base en el estudio de planes de estudio y de entrevistas realizadas a destacados docentes del área, postulan que, a pesar de diversos intentos en contrario cuyos orígenes pueden rastrearse hasta los albores mismos de la independencia, la enseñanza de la historia latinoamericana continúa teniendo un fuerte sesgo eurocentrista.




ENSEÑANZA-HISTORIA
DAN POCA IMPORTANCIA AL ESTUDIO DE LA HISTORIA LATINOAMERICANA
Buenos Aires, 9 de septiembre (Télam, por Marta Gordillo)
La enseñanza de la historia contemporánea de América Latina en las escuelas medias y en las carreras de historia de las universidades argentinas y latinoamericanas en general ocupa un lugar secundario en los programas de estudio, según nuevas investigaciones. Este lugar, superado ampliamente por la enseñanza de los procesos europeos, desconoce la importancia que tiene para una región el rescate de su identidad, de su memoria y el conocimiento de su pasado para construir el futuro. El estudio de la historia latinoamericana en las universidades del Cono Sur, fue investigado por las docentes Josefina Pérez y Viviana Vega en la reciente publicación "La enseñanza de la historia contemporánea de América Latina". "En nuestro país y en América Latina en general se le da escasa importancia a la enseñanza de la historia latinoamericana a nivel medio y superior", afirman las especialistas. Sostienen que "existe cierta similitud en los planes de estudio, en los contenidos temáticos, en los enfoques y en la bibliografía abordada para la enseñanza de la historia Latinoamericana en las universidades de Argentina, Uruguay, Perú, Chile, Brasil, Bolivia. Este trabajo, que analiza la documentación de las instituciones educativas, hace un desarrollo historiográfico y realiza entrevistas a historiadores y docentes críticos especializados en la materia, revela no sólo la escasa importancia que se le da a este estudio sino la persistencia de una visión europeísta. No obstante, la investigación remarca que desde los tiempos que siguieron a las luchas por la Independencia existieron inquietudes para pensar y estudiar a Latinoamérica con parámetros propios y no con fórmulas que tienen que ver con procesos y culturas diferentes, sin negar sus aportes. En este sentido, rescatan el pensamiento de Simón Rodríguez, maestro de Bolívar, quien dijo que "en vez de pensar en persas y en egipcios deberíamos pensar en indios". En la misma línea, rescatan el pensamiento del cubano José Martí, quien antes de finalizar el siglo XIX resaltara en "Nuestra América" los valores y la identidad latinoamericana. En tiempos en que el mundo iniciaba su globalización capitalista y América Latina ingresaba al mercado mundial, Martí expresaba: "Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas", pero las clases dominantes de América le dieron la espalda a aquellos principios. A su vez, un siglo después, la pelea por la defensa de lo propio, la expresará claramente el escritor Alejo Carpentier en "Razón de ser", cuando reafirma el ser nacional. "El hombre nacido; crecido, formado, en nuestras proliferantes ciudades de concreto armado, ciudades de América Latina, tiene el deber ineludible de conocer a sus clásicos americanos, de releerlos, de meditarlos, para hallar sus raíces", dice Carpentier. "Para tratar -continúa- de saber quién es, qué es y qué papel habrá de desempeñar, en absoluta identificación consigo mismo, en los vastos y turbulentos escenarios donde, en la actualidad se están representando las comedias, dramas, tragedias -sangrientas y multitudinarias tragedias- de nuestro continente". Las investigadoras señalan que la educación y los valores con que se construyó el estado nacional, pensamiento que tuvo continuidad en el siglo XX, fueron sellados por la ideología positivista, que atravesó todos los resortes de la vida social y naturalizó su mirada de la vida, las costumbres, las relaciones sociales, la ciencia, el arte, la educación. Afirman que la ideología positivista "desempeñó un papel hegemónico", en el marco de una "mirada eurocéntrica". "Sigue siendo destacable la ausencia de una óptica americanista y el sobrepeso eurocéntrico que persiste en los programas de estudio", dicen las autoras. Pérez y Vega analizan el contexto histórico en el que se fue desarrollando la enseñanza de la historia y advierten, por ejemplo, que en Argentina en las décadas de 1960-1970 "aparece la cátedra de Historia de América Contemporánea con autonomía propia, es decir, separada de la de Historia Argentina como venía planteada hasta entonces". En ese marco, en el que hay una correlación entre los sucesos sociales y políticos, y la educación, "se hizo evidente el renovado interés por la enseñanza de la Historia y la inquietud por conformar un pensamiento latinoamericano", afirman. Contrastan con el contexto neoliberal posterior y afirman que la enseñanza de la historia latinoamericana y la búsqueda de un pensamiento propio sufrieron "un retroceso". En este sentido, dejaron abierta la esperanza de que frente a los movimientos sociales que pusieron de manifiesto la crisis del neoliberalismo, esté resurgiendo un nuevo interés por la historia latinoamericana. -

Sandra Fernández (compiladora) Más allá del territorio



Más allá del Territorio - Compilado por Sandra R. Fernández


ÍNDICE
Introducción
Sandra R. Fernández
Más cerca, más denso: la historia local y sus metáforas
Justo Serna / Anaclet Pons
Los estudios de historia Regional y Local: de la base territorial a la perspectiva teórico-metodológica.
Sandra R. Fernández (CONICET/UNR)
Nuevas investigaciones, otra historia: la Patagonia en perspectiva regional
Susana Bandieri (CONICET/UNCo)
El significado de la Historia Local en la región de la frontera sur. El caso de Tandil
Andrea Reguera (CONICET/UNCPBA)
Procesos espaciales y ciudad en la historia colonial rioplatense.
Darío G. Barriera (CONICET/UNR)
Historia Cultural de las Ciudades e Historia de los Imaginarios Urbanos. Argentina y América Latina
Diego P. Roldán (CONICET/UNR)
Lucha de clases: contexto local y experiencia de los actores. Notas en torno a un ejercicio de investigación desde la perspectiva regional.
Débora Cerio (UNR)
Dictadura, sociedad y pasado reciente en un contexto regional: el Gran Rosario entre 1976 y 1983
Gabriela Aguila (UNR)
La historia local como contenido de enseñanza
Elvira Scalona (UNR)

**Fragmentos de la Introducción
---------------------------------Sandra Fernández
El dinamismo y la vitalidad de los estudios regionales y locales dentro de la historiografía argentina no han dejado de sorprender a lo largo de los últimos años. Múltiples temas, abordajes originales y desarrollos diferenciados, aplicados en análisis sobre diversos procesos y épocas históricas, son algunos de los rasgos más significativos desplegados por este perfil historiográfico.La perspectiva de lo local y regional ha tenido como continente más antiguo y extenso a la historia social; a este horizonte se le suma una vocación interdisciplinaria que no siempre han manifestado otras orientaciones dentro de la Historia. Desde esta búsqueda inicial hasta la vitalidad señalada anteriormente, ha habido distintos recorridos, diversas vías de acercamiento que, encontrándose a veces y distanciándose otras, han mostrado una profunda capilaridad e interacción.[...] Evidentemente, hubo diferencias entre singulares y enriquecedores aportes y estudios, con un marcado espíritu de interpretación de un todo a partir del análisis pormenorizado de lo singular, y acríticas contribuciones que trasladaban su esfera de estudios al referente nacional, bajo la simple fórmula retórica de hablar de la problemática argentina.Por lo tanto, y quizás más tardíamente que otras historiografías –recordemos el debate alrededor de los estudios regionales y locales realizado en Brasil durante los años 1980s.–, la sistematización de estos trabajos en nuestro país no sólo ha permitido ampliar el conocimiento sobre un vasto campo sino, en especial, ha abierto la puerta de nuevas perspectivas metodológicas de trabajo.Producto de ese camino es este libro. Consciente de las preocupaciones crecientes alrededor de la problemática de lo regional y local, siempre interesada por los derroteros y alcances de las investigaciones históricas orientadas por esa expresión historiográfica, he intentado, creo que con mucho éxito, reunir una serie de trabajos que son una muestra acabada del espíritu y de los horizontes de los estudios regionales y locales dentro del campo de la Historia.Los textos reunidos en esta compilación han sido realizados por historiadoras e historiadores argentinos, con la sola excepción del trabajo de Anaclet Pons y Justo Serna. A partir de investigaciones de base han repensado las cuestiones referidas a lo local y a lo regional, trasladando a sus escritos su caudal de experiencia y su voluntad de aplicar una mirada crítica e informativa sobre los tópicos que nos convocan en esta empresa.La inclusión del trabajo de los colegas valencianos es el puntapié inicial de la intención reflexiva en relación con la problemática de la historia local y regional. El aporte es muy valioso porque Serna y Pons exponen diferentes entradas para teorizar sobre la categoría lugar y sobre los distintos sentidos y acepciones dados desde la práctica historiográfica a la calificación de historia local. El recorrido que traman revisa, o mejor aún revisita, las producciones desde las ciencias sociales –en especial las europeas y estadounidenses– contemplando la discusión y convenciones derivados del fenómeno de “lo espacial”; en segundo lugar, articula una certera exposición alrededor del carácter constructivo del tópico de “lo local” en relación no sólo con la delimitación de un objeto de estudio, sino con el artefacto historiográfico que persigue aunar localidad y universalidad.Pero, por otro lado, el capítulo de Serna y Pons me permite introducir mi escrito en torno de las inflexiones que la historia regional y local han ofrecido como fórmula historiográfica dentro de nuestro medio. En este sentido, el trabajo intenta recorrer los hitos que ha presentado la evolución de los estudios regionales y locales, desde la más antigua variable territorialista hasta las más novedosas puestas que relacionan problema y objeto de estudio, resaltando fundamentalmente las formas de acercamiento teórico-metodológicas. Dentro de este desarrollo, el capítulo penetra, además, en las diferentes facetas que puede ofrecer la demarcación de lo regional y lo local, ya sea desde las posturas más ingenuas hasta las delimitaciones de lo sensible e identitario percibidas por los individuos y por los colectivos sociales.Al comienzo de esta introducción planteaba que no ha sido pareja la forma de acercamiento a los estudios regionales y locales en nuestra historiografía. De hecho, hay unidades académicas que pueden ser claramente referenciadas como particularmente comprometidas con esta problemática: un ejemplo de ello es el de la Universidad Nacional del Comahue, donde esto ha sido posible gracias a la organización de distintos grupos de estudios, centros y programas de investigación orientados por lo regional y local. No obstante, no fue tal estructuración la que permitió, por sí misma, la evolución de este enfoque historiográfico, sino que desde ella se inició una producción de conocimiento que en estos últimos veinte años cristalizó en numerosas obras y artículos. De entre los numerosos colegas dedicados a esta tarea en ese ámbito, el nombre de Susana Bandieri aparece como uno de los más representativos, no sólo por sus textos consagrados a la historia de la Patagonia sino, en especial, por un buen número de artículos y participaciones académicas en los que plantea el debate alrededor de los alcances del concepto de región y la discusión metodológica en torno de la problemática de lo local y lo regional. Justamente, el compromiso de la autora con los estudios regionales y locales y su extensa obra sobre la norpatagonia le han permitido formalizar su colaboración en esta compilación aunando ambas facetas. Por un lado, Bandieri introduce su texto con una puesta en común relativa a los lazos existentes entre la historiografía regional argentina, como una práctica consolidada, y los diferentes modelos interpretativos que, surgidos en distintos contextos del campo de las ciencias sociales, impactaron sobre la realidad académica de nuestro país. Ese es el preámbulo adecuado para pasar de lleno al objeto central de su análisis, que es el planteo de la realidad actual de los estudios de historia regional y local, y la retrospectiva de su evolución. En este capítulo, Bandieri indica que las investigaciones sobre la Patagonia en clave regional han servido para posicionar de otra manera a un ámbito territorial que usualmente se presumía ocupado social y económicamente desde un eje atlántico, mostrando un Estado nacional extremadamente exitoso en su penetración sobre los espacios hasta entonces dominados por los indígenas. Por otro lado, esta autora se detiene en una reflexión medular para el tema que nos convoca: la delimitación de lo históricamente regional en relación con una preocupación persistente en torno de los cambios en la larga duración, atendiendo especialmente al conocimiento de procesos sociales que se comprenden y estructuran en un espacio y un tiempo determinados. Esa clave reflexiva me permite presentar el trabajo de Andrea Reguera, que se encuentra integrado en una línea de producción de conocimiento ligada a los estudios rurales focalizados en las dinámicas de los procesos regionales, que se realizaron desde la esfera de acción de otra activa unidad académica: la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires. En tal sentido, el texto de Reguera es una vuelta de tuerca alrededor de la importancia de la historia local en una escala regional para comprender las formas que adquieren las articulaciones de los individuos entre sí y que hacen funcionar a la comunidad, en tanto formas de expresión de lo social en contextos determinados espacialmente. De alguna manera, el texto de Reguera retoma una preocupación que sobrevuela los trabajos que lo anteceden: la pretensión de pensar lo local en movimiento, en la composición de los variados cuadros cual fotogramas de lo social. Por ello, la virtud central de este texto es la potencialidad expresiva de su abordaje en relación con la emergencia de una unidad de análisis que sólo es plausible desde la articulación entre comunidad y espacio local, pero también desde un marco de referencia que las contiene.Dentro de las inquietudes develadas por la historia regional y local, aparece cada vez más fuerte el interés por la problemática de la historia urbana, la historia de la ciudad, los procesos urbanos y un buen número de proyecciones cercanas a estos temas. Sustancialmente, este aspecto se encuentra integrado en esta compilación por las participaciones de Darío Barriera y Diego Roldán respectivamente. Para ambos autores la problemática de la ciudad es un horizonte de estudio historiográfico, pero cada uno de ellos se permite una estrategia diferente para abordarlo. Barriera parte de lo singular y lo intenso; Roldán, de lo general y lo polémico.Efectivamente, Barriera compone su colaboración como un delicado y sutil análisis en torno del texto de Rodolfo González Lebrero (La pequeña aldea...), obra que, por otro lado, casi es tomada como excusa para componer un diseño alrededor del estudio de los fenómenos espaciales, como procesos sociales temporalmente ubicados. Por lo tanto, el juego de lectura del capítulo de Barriera se establece desde una doble entrada: el examen del libro de González Lebrero y su voluntad de disponer una hoja de ruta conceptual acerca de la “espacialidad” de las expresiones regionales y locales dentro de los procesos históricos. La estrategia rinde sus frutos no sólo a partir de la dinámica textual sino, sobre todo, porque consiente al lector al reagrupar el recorrido teórico-metodológico y la puesta en escena del caso ejemplar.Diego Roldán elige una estrategia más clásica pero no menos efectiva. La claridad exhibida desde el mismo título de su contribución no deja dudas acerca de cuál es su objetivo. Ciertamente, su texto se arma desde una secuencia historiográfica en torno de la historia cultural de las ciudades y la historia de los imaginarios urbanos. Debates, acercamientos y discusiones son puestas al día por Roldán, lo cual le permite reflexionar acerca de los cambios de sentido entre ciudad y urbano, cultura e imaginario propuestos por las ciencias sociales durante cuarenta años. Sistemático y preciso en su puesta al día historiográfica, Roldán privilegia un acercamiento sobre el modo de pensar las expresiones sociales de lo local, sacando a relucir con espíritu crítico y polémico temas y problemas, encrucijadas y distanciamientos, pero fundamentalmente líneas de análisis y propuestas. Uno de los ámbitos de mayor actividad dentro de la investigación histórica de los últimos años ha sido el de los estudios sobre historia reciente. Dentro del espacio académico, temas como la conflictividad obrera, la lucha armada y la última dictadura han ido ampliando el abanico de problemas e hipótesis, con resultados que han comenzado a ser trascendentes y que poseen un alto impacto social. Por ello, en esta compilación me ha parecido muy importante incorporar dos textos –los de Gabriela Aguila y Débora Cerio– que combinan problemáticas afines ligadas a la situación antes señalada. Los dos acercamientos guardan muchas semejanzas, ya que parten de un sustrato inicial: la dinámica desarrollada por los actores sociales dentro de contextos locales desde la década de 1960 en adelante. Las precisiones y límites que ambos trabajos presentan reconocen la pertinencia del enfoque teórico-metodológico construido desde la historia regional y local para abordar problemas ligados a la identidad obrera en procesos de lucha, a las redes de control y persecución durante la dictadura, la cuestión central de la experiencia como concepto social, etc.Sin embargo, sendos aportes presentan distintos niveles de intensidad. Débora Cerio introduce su trabajo como una aproximación sobre el problema de la conflictividad social argentina a fines de los años 1960s., subrayando el problema de la construcción de las identidades sociales. Para ello, bucea en la agenda de la producción general sobre el tema, haciendo hincapié en la distorsión que tal generalización encierra para “explicar” lo social en movimiento. Cerio compone su escrito, entonces, desde un textura discursiva que vincula el recorrido historiográfico con las precisiones conceptuales, y desde allí destaca las cualidades de una mirada que, provista desde la historia regional y local, permite vincular a los sujetos y su contexto, así como observar la profunda interacción entre ellos.El texto de Gabriela Aguila, realizado a partir de su experiencia de investigación sobre la última dictadura argentina, presenta dos planos de organización: uno descriptivo y otro reflexivo. La autora ha explorado como pocos el negro periodo de 1976 a 1983 en un espacio social como el liderado por la ciudad de Rosario, motivo por el cual su análisis tiene un nivel de penetración desbordante en su faceta descriptiva, cargado de novedosos datos e interrelaciones. El orden impuesto a su tarea por las cuestiones ligadas a la identidad, la memoria social o colectiva y los espacios de sociabilidad en un contexto urbano, en una coyuntura como la indicada, le permitieron reflexionar sobre la importancia de una referencia teórico-metodológica derivada de la historia regional y local para evaluar su práctica historiográfica y los resultados obtenidos a partir de ella. Aguila expone con claridad cómo la represión y las tramas de lo social se expresaron diferencialmente en ámbitos regionales nítidamente definidos, más allá de su pertenencia a procesos que tenían alcance y relevancia nacional. De allí que su texto sea paradigmático en términos tanto de la historia reciente como de la historia regional y local, así como un referente singular para comprender la dinámica social durante los crudos años de la dictadura.Sobre el final, el trabajo de Elvira Scalona salda una gran deuda: la del vínculo entre la historia regional y local y la educación. La importancia de su impacto dentro de los currículos escolares es casi un dato dado, pero son muy escasos los investigadores que desde su propio campo han enfocado sus estudios sobre la problemática de la historia regional y local como historia enseñada. De hecho, existen algunos abordajes proporcionados por cientistas de la educación que abundan sobre las potencialidades educativas de los espacios locales, fundamentalmente en el marco de la globalización imperante, pero su preocupación no sobrepasa los objetivos disciplinares. En función de esto último, el texto de Scalona tiene dos virtudes centrales. Primero, es un escrito que enlaza muy acertadamente el plano teórico-metodológico de la Historia con el plano de las formas que adquiere la enseñanza de esa disciplina, alrededor de la historia local y regional. Segundo, el capítulo es organizado por la autora en torno del debate sobre la inclusión de lo local en los programas de estudio en el ámbito de la educación formal, así como en la construcción de una genealogía de tal inclusión. Por otro lado, recupera un tema preciado de los estudios contemporáneos como es el de la identidad; Scalona pone en diálogo la cuestión de la formación de la identidad y la ciudadanía en el contexto de la globalización actual con los usos de la historia regional y local dentro de los currículos escolares propuestos por los ministerios.